jueves, 21 de febrero de 2008

Maniac Depresion

Es extraño, este blog esta funcionando mejor que el otro. Es que debe ser como dice Sabato: Las verdades más crueles siempre están enmascaradas como en los carnavales, esas fiestas escencialmente sanas donde la gente vomita (y enfrenta) a sus demonios. Hoy me estoy planteando la siguiente pregunta: ¿soy depresivo?. Decidí enfrentar eso en el otro blog, pero no se porque no encontré las palabras. Aqui, al parecer, aparecen más fluidas.

Rapidamente, top cinco de grupos depresivos que me gustan:

1. Leonard Cohen
2. Smashing Pumpkins
3. Pink Floyd
4. Radiohead
5. Daniel F

(no es final la lista, son los que se me ocurren en este momento)

Seguramente solo Corgan estaría de acuerdo en catalogarse como depresivo. El resto me reventaria la guitarra en la cabeza. Pero sus buenas corta-venas tienen. Ahí esta Bird on the wire de Cohen, Street Spirit de Radiohead, Us and them de Pink Floyd o el espejismo de los sentenciados de Daniel F. Seguramente no soy depresivo, pero escuchar a estos deprime a cualquiera; o seguramente hunden más.

Hoy estuve tratando de animarme un poco con algo de mis ultimos grupos favoritos: Bareto y La Mente, o los tipicos ochenteros que se han puesto nuevamente de moda. No funcionó, el estado de animó me cerró los oídos a esa música.

Si hoy fuera al doctor a preguntarle si soy depresivo, le alcanzaría los siguientos sintomas: Me preocupa estar demasiado cerca de Belle & Sebastian, de Regina Spektor y de esa canción prohibida que es Everybody hurts de REM. Extraño mi diciembre de Soda Stereo, mi enero de cumbia-ska-electropical. Ultimamente no soporto las canciones con demasiado bajo, o muy ritmicas. No quiero ir al sargento. Estoy preocupado porque tampoco quiero música con riffs de guitarra demasiado pesados. Me preocupa porque el 28 tengo lo de Collective Soul y quiero disfrutarlo. ¿Como hago?

Seguramente el doctor me alcanzaría el siguiente tratamiento: Casi siempre, cuando se trata de las emociones, lo mejor es hundirse con ellas hasta alcanzar el nivel de "asqueroso hartazgo". Caballero pues, ahí les va mi receta:

Voy a poner una de mar de copas que siempre he considerado suicida, "Despedida". Luego algo de Daniel F., lo más pesimista que encuentre, segurmante "El Naufragio de los oceanos". Daniel F dixit: "Es extraño abrazar eso días otra vez, y sentir como se apaga el mundo". Me iría a la playa en la noche con mi ipod a escuchar "Nightswimming" para llorar como un cojudo, seguidita nomás de Everybody hurts... y si sigo vivo... quiere decir que estoy grave.

Si eso no funciona supongo que habría que llamar a la artillería pesada. "Pyramid Song" y "Videotape" de Radiohead. Más oscuras imposible. "Set the controls for the hurt of the sun" y "The great gig in the sky" de Pink Floyd. La cosa ahí si se pondría jodidamente enferma. Pero para esas alturas, estoy segurisimo que entendería que la depresión no puede durar para siempre. Que es hora de poner radio oxigeno, de sacar los discos indie.

Mañana prometo poner a The Shins en mi ipod. Revivir el concierto de Soda. Meterle a los beats de La Mente, a las pastruladas de Turbopotamos. Ir al sargento y pedir James, B52, The Smiths, The Stooges y The Cure.... y todos esos grupetes que comienzan con "The"

Ojalá.

sábado, 2 de febrero de 2008

Por el día de la amistad... quiero beber hasta perder el control

Muchos saben que mi grupo fetiche es Mar de Copas, hay algo en el sonido y las melodías que me hipnotiza. Muchos dicen que son mediocres, pero creo que ya nadie graba como lo hacen ellos. Tienen algo que se ha perdido. Será por eso que me gusta. No sé.

¿Alguien ha escuchado la hora del lonchecito? Para mi es la típica música que solo un depresivo total podría escuchar. Además: ¡suena anticuchazo!

Gracias a Mar de Copas y su proyecto paralelo, los trece baladas, la hora del lonchecito ya no me suena tan mal. Manolo Galvan es un maestro. Fuiste mía un verano es una tremenda balada. Nino Bravo es un mito del nivel de John Lennon. En fin, por el día de la amistad (o del amor) los trece baldas tocan lo mejor de la balada latinoamericana que, efectivamente: es lo máximo.

Si pueden dense una vuelta.

Ya saben, lo que un día fue.... no será


miércoles, 23 de enero de 2008

a proposito de collective soul

En febrero viene Collective Soul a Lima y aún no puedo creer que he decidido no ir. Se que me voy a arrepentir. Temas económicos, coyuntura laboral, temas personales... ya fue.

Hoy he comenzado a revisar los discos de esta bandaza, sobre todo esa joyita noventera que es Discipline Breakdown, y el entrañable Collective Soul de 1995. Las buenas epocas del rock alternativo. Estoy nostalgico.

De todos los grupos de los noventa, para mí, este es el más noventero de todos. Sus canciones me traen demasiados recuerdos que me hacen viajar diez años atrás. Regresar al colegio, a la primera vez que escuché Nirvana, en el MTV bueno. A la fiesta de prom, a la primera enamorada. A mi uniforme azul électrico de educación física. Maldita sea, es cierto, sueno a mi viejo: esta música es de mi epoca.

Comencé con ese super riff de precious declaration, continué con listen y al final he caido en una espiral de nostalgia: Que buena musica hubo en los noventa. ¿o fue mi imaginación? Repasemos:

Quiet de Smashing Pumpkins, fue la primera canción que escuché con conciencia de época. La escuché con oídos de rock alternativo. Por años viví obsesionado con este grupo. Me encantaba la posé depresiva; iba con mi timidez. Si no se te antoja ser feliz, sé feliz no siendolo. Gracias Billy Corgan por tantos años de infelicidad. Si, estaba mal de la cabeza lo se. Pero la verdad, no hubiera aguantado mi infancia sin el Mellon Collie & Infinite Sadness y el siames dreams. Directo a mi top ten.

Por mis oidos alternativos pasó, casí por obligación, Oasis. (What´s the story) Morning Glory no me cambió la vida, pero me conecto con la onda noventera; hasta ese momento escuchaba los discos despues de la promoción de los sencillos. El fenómeno Oasis me hizo prender MTV. VEr que pasaba en los noventa. Para ese momento ya era un beatle freak, y la carátula de este disco me mató. Algo así como el Abbey Road visto desde el frente. Oasis nunca llegó a dar la talla a los Beatles pero definitivamente, para mí, fue lo más cercano la beatlemania. Como toda euforia demasiado intensa al final acabó. Me quedo con dos temones: Whatever y, se acuerdan de, Masterplan. Fuerte.

Hay un disco que tengo cerca de mi equio de sonido desde los noventa. K de Kula Shaker, sigo considerandolo uno de mis discos favoritos, no sé porqué. La gente ni lo recuerda, yo sí. Hoy en la mañana lo escuche completito: de la psicodélica Hey Dude, al mantra emanado por Hollow Man. Terminé inspiradisimo, creyendo en el karma y queriendo amar a mis enemigos. Aún me veo esuchando Smart Dog viajando por la Panamericana Sur, cuando aún se podía acampar en Sarapampa. Cuando no existía el boulevard de Asia.

Una de las voces que más me alucinaron en los 90 fue la de Ed Kowalczyk de Live. Nunca volvió a aparecer un interprete con más corazón desde él. Throwing Cooper es otro imprescindible para ponerse feeling. Selling the Drama, I Alone, Lightning Crashes y All over you, se grabaron para un mismo disco. Quien hace eso hoy.

Lightning Crashes es mi segunda mejor balada de los noventa, porque la mejor definitivamente es Everybody Hurts de REM, para morirse feliz. O evitar el suicidio. Hace poco descubrí que es muy facil de tocar en la guitarra, he roto la guitarra de tanto punteo que le meto a la primera cuerda. El video es alucinante, un día todos deberiamos dejar de tocar el claxon, bajar del carro y dejar de joder tanto. Ahora nadie hace esa clase de videos, por eso dan tanto reality show en MTV.... Next.

REM es de las pocas bandas, que nacieron en los ochenta y llegaron a los noventa. Ni The Police, ni The Smiths, ni Pixies, y un larguisimo etcetera. Además de Stipe y compañía, hay otro grupo que amo por los cojones con que entraron a los noventas: U2. El Achtung Baby debe ser el mejor fashion emergency en la historia del rock. No le encuentro ningún defecto a este disco. A este le debo una noche de soroche en Cuzco en pleno viaje de prom y una entrada épica a Macchu Picchu con Tryin´ to throw your arms around the world y yo tratando de abrazarme al huayna picchu. Y mejor no hablo de One.

Se que es una blasfemia. Pero yo, en los noventa, no escuché grunge. Solo escuche lo más importante de Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden. Fin. Ni bueno ni malo, no era lo mío. A mi denme más Calabazas!

En fin... ahí va la lista de veintitantas canciones, que gracias al winamp, me pusieron feeling hoy día:

  • Listen - Collective Soul
  • Zero - Smashing Pumpkins
  • Bullet with butterfly wings - Smashing Pumkins
  • Mayonaise - Smashing Pumkins
  • I alone - Live
  • Lightning Crashes - Live
  • Grateful When You're Dead/Jerry Was There - Kula Shaker
  • Hush - Kula Shaker
  • Heartshaped box - Nirvana
  • Yellow ledbetter- Pearl Jam
  • Changes - Blind Melon
  • The Fly - U2
  • Precious Declaration - Collective Soul
  • Everybody Hurts - REM
  • E-bow letter - REM
  • Zombie - The Cranberries
  • Paranoid Android - Radiohead
  • Just - Radiohead
  • Song 2 - Blur
  • The Masterplan - Oasis
  • Hitchin´ a ride - Green Day

domingo, 6 de enero de 2008

Syd Barret (y que arda la psicodelia)


Un día de 1965 Los Beatles probaban por primera vez LCD; dejaban atrás la inocencia. Junto con algunas neuronas, moría el espíritu que los inspiró a escribir canciones como She loves you, love me do y otras buenas, pero cursis, canciones. Nacía una nueva época para el grupo. El 5 de agosto de 1966 lanzaron Revolver, para muchos el mejor albúm de rock de todos los tiempos. Para muchos... para mí no existe tal cosa. Ese disco fue uno de los primeros intentos de definir el rock psicodelico como género músical. Intento, bueno pero no definitivo. En 1967 sale Sargent Pepper´s Lonley Hearts Club Band, los Beatles ahora si eran rock psicodelico. Sargent Pepper consolidó el género. La psicodelia se apoderó de Inglaterra. Y del mundo.

Sargent Pepper es un discazo, un paso al frente para ser Lennon y haber escrito algunos años atras From me to you, pero la psicodelía dura y seria llego 2 meses después en el mismo Abbey Road: The Piper at the gates of dawn; Pink Floyd con Syd Barret, o mejor dicho, Syd Barret con Pink Floyd. Un martir que quemo, no algunas, todas las neuronas. Por eso se nos fue.

Ahora si: ¿como se define un género? ¿que es la psicodelía? ¿que onda con este disco?

Científicamente, género es una categorización de la música de acuerdo al ritmo, instrumentación, armonía, estructura o contexto geográfico-socio-cultural. El rock psicodelico es esto último, genero socio-cultural. Contracultura hippie: experimentación con drogas, rebelión contra el sistema, traspasar los limites de la represión, de la conciencia.

El buen Syd Barret, sin querer, hizo todo eso con Piper at the gates of dawn. Digo sin querer, porque en su caso las drogas no fueron una pose ni una convicción, fueron herramientas que sacaron todo lo bueno y malo de su ser para volverlo loco hasta la muerte. La música sirvió de manifestación para esa experiencia. Pequeña experiencia, nada menos. El fue el líder del primer Pink Floyd, el psicodélico. Guió al grupo hacia la busqueda de nuevos sonidos, de colores musicales, de identidad. Y definitivamente lo logró. Solo sacó un disco, lamentablemente.

Describir el PATGOD es hablar de rimas infantiles (Bike) mezcladas con música ácida (Astronomy Domine), guitarras distorsionadas y crudas, sucesiones interminables de unos cuantos acordes (Interstellar Overdrive), letras con connotaciones místico-religiosas (Lucifer Sam), y bellas-pastruladas (Pow R Toc H). Definitivamente un disco diferente. Un vinilo que atestigua el comienzo y el fin de un fuera de serie que dejo casi toda su genialidad en un disco.

La psicodelia fue tan piromaníaca y voráz que, al igual que Syd, desapareció rápidamente. El género rock psicodelico ya no existe. El uso de drogas es restringido (menos mal); el mundo cambió y ahora solo quedan las rimas y las guitarras; la experiencia hippie quedó en los ´60, murió el contexto socio-cultural y solo quedó el estilo. Eso, como ya sabemos, no es suficiente para definir a este género. Murió Syd, murió Morrison, murió Hendrix. Murió la psicodelia.

Recomiendo mucho este disco, pero con cuidado, no es fácil. De todas formas escuchalo, habras ganado experiencia. Luego de la audición si viene Hendrix y pregunta: "Are you experienced?", responde con firme voz: "Yes i am".

El primer ladrillo en la pared.

miércoles, 2 de enero de 2008

Deseos para el año nuevo

El 2007 fue un buen año musicalmente hablando. No, no seamos humildes. Fue el mejor.

Ví tres cosas que no creí. A Soda Stereo, que lo sabía imposible desde que escuchaba su último disco titulado el último concierto. A Björk y su sensibilidad y su voz y su baile en la oscuridad. A Roger Waters y su prisma y su cerdo gigante y su magia y su música y a el mismo, de carne y hueso.

Para el 2008 este es mi deseo, ayudenme a hacerlo realidad, con un click podemos ser felices... y si no vienen, recuerden que los niños no lloran:





martes, 11 de diciembre de 2007

Crónica de un desmadre anunciado: en la ciudad de la furia

Como peruano tengo el pesimismo a flor de piel. Seguramente motivado por una infancia con terrorismo, una juventud rodeado de pobreza y una vida sin ir al mundial. Como peruano pesimista, no estoy acostumbrado al calificativo "el más..." acompañado de algo positivo. Solo conozco la frase: el más pobre, con sus deprimentes derivadas macroeconómicas y sociológicas.

Sábado 8 de diciembre de 2007, 8:55 pm. Comenzaba el concierto de Soda Stereo en Lima. "¿Cual es el público más caliente de Latinoamérica?", pregunto cómplice Gustavo Cerati. El público enloqueció. Yo dudé. ¿Se refiere a Perú? ¿Lo dice en todos lados? Tuve que ir a los dos conciertos para asegurarme que esa afirmación puede ser cierta. Puede ser.

Las razones para este fenómeno extraño (ser los más en algo) son muchas y justificadas; por otro lado, se disolvieron y nunca se despidieron de nosotros. Nos reprimieron ese placer. La excitación contenida ayuda a una ebullición, probablemente exagerada. Probablemente.

Día uno - Cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor... concierto animal

Luego de algunas coordinaciones fallidas, lo tenía claro. Iba a ir al estadio a hacer mi cola, así termine yendo solo al concierto. Hacia las 2 pm ya estaba claro que era una buena decisión. Se unieron a mí algunos amigos. Estaba claro que fue mejor que verlo solo. Ya en el estadio las olas, los cantos, las conversaciones e incluso la espera, se convirtieron en los mejores ingredientes para que el nacional se convirtiera en una olla de presión. Cada hora era un grado más en la temperatura y algunas atmosferas más de presión, cada hora era un hora menos para estallar.

¿Cual es el público más caliente de Latinoamérica?, la declaración hizo que entendiéramos nuestro papel. Había que entregarse. Comenzaron los acordes de la primera canción. Y así fuimos seducidos y así entramos en la vorágine del concierto. Esta noche todo lo puede, te llevaré hasta el extremo, este es el juego de seducción.

La lista de canciones es generosa y tiene para todos los gustos. Complace al que bailaba en los ochentas con el pelo engomado, y al contundente rockero de los noventa que se entregaba al sueño stereo. ¿Los puntos altos? un comienzo feroz con juegos de seducción, el popurrí zoom / cuando pase el temblor (reggaetón incluido), no existes y su incendiario cambio de ritmo, la guitarra rota en sueles dejarme solo, la entrega del púbico para encender y apagar la TV, Fue y el fuego piromaníaco-audiovisual, el terrible sismo de música ligera, y la gritada prófugos, para terminar por el principio con Vitaminas. Un set list redondo. Y hubo por lo menos 20 canciones más que las comentadas. Saque su línea.

El concierto terminó a la media noche. La gente salía, comenzaba un nuevo día y la promesa de un nuevo concierto. Eso hacía que la felicidad no tuviera ni una pizca de nostalgia adelantada. Nada, solo felicidad por escuchar algo que supuse siempre desde un CD. Era cierto. Paraíso, zona pura, perfección.

Día 2 - Mañana... ¡es mejor!

Esa mañana el comienzo no fue tan auspicioso. Mi cuerpo sufría los estragos de una gripe, de 7 horas parado, de 3 saltando y de 5 de sueño. Fui en piloto automático, fui sin ganas, con la única motivación que me daba la convicción. Esta vez hubo un poco menos de gente (un poco), pero la vibra era mayor. Producto, quizá, de haber abierto una olla de presión de más de 10 años de abstinencia. Las canciones eran las mismas, y muchos éramos los mismos de hace algunas horas. Pero la noche se prestaba para más. La energía era distinta.

La mitad de Textura sorprendió a todos con un problema en los parlantes. Se fue el sonido. Primero hubo confusión. Pero eso enchufó al publico que gritó y se entrego. Cerati pregunto si se escuchaba atrás. El publico dijo que si. Soda comenzó nuevamente, con más fuerza. Las cuerdas de Zeta y Cerati sonaban rabiosas y Alberti reventaba la batería. Fuerza Perú Carajo.


¿Que puede suceder en un lapso de 24 horas? Se tocan las mismas canciones, pero suenan diferentes. Más fuertes. Incluso, yo estaba más lejos del escenario. La distancia no importa: La música es el arte de mover objetos a distancia, dijo Cerati. Amén. Han pasado 3 días y aún no recupero la voz. Lima se vio susceptible, y fue la ciudad de la furia. No sé si somos el publico más caliente, pero... ¡carajo que hizo calor!


martes, 4 de diciembre de 2007

Ansiedades

Me verás volver.
Entradas a la mano.
Se viene el desmadre.
paciencia.
guarden silencio...