Como dijo Michael Stipe: ¡it´s the end of the world as we know it! (¡mierda!)

























Por mis oidos alternativos pasó, casí por obligación, Oasis. (What´s the story) Morning Glory no me cambió la vida, pero me conecto con la onda noventera; hasta ese momento escuchaba los discos despues de la promoción de los sencillos. El fenómeno Oasis me hizo prender MTV. VEr que pasaba en los noventa. Para ese momento ya era un beatle freak, y la carátula de este disco me mató. Algo así como el Abbey Road visto desde el frente. Oasis nunca llegó a dar la talla a los Beatles pero definitivamente, para mí, fue lo más cercano la beatlemania. Como toda euforia demasiado intensa al final acabó. Me quedo con dos temones: Whatever y, se acuerdan de, Masterplan. Fuerte.
Hay un disco que tengo cerca de mi equio de sonido desde los noventa. K de Kula Shaker, sigo considerandolo uno de mis discos favoritos, no sé porqué. La gente ni lo recuerda, yo sí. Hoy en la mañana lo escuche completito: de la psicodélica Hey Dude, al mantra emanado por Hollow Man. Terminé inspiradisimo, creyendo en el karma y queriendo amar a mis enemigos. Aún me veo esuchando Smart Dog viajando por la Panamericana Sur, cuando aún se podía acampar en Sarapampa. Cuando no existía el boulevard de Asia.
Una de las voces que más me alucinaron en los 90 fue la de Ed Kowalczyk de Live. Nunca volvió a aparecer un interprete con más corazón desde él. Throwing Cooper es otro imprescindible para ponerse feeling. Selling the Drama, I Alone, Lightning Crashes y All over you, se grabaron para un mismo disco. Quien hace eso hoy.
Lightning Crashes es mi segunda mejor balada de los noventa, porque la mejor definitivamente es Everybody Hurts de REM, para morirse feliz. O evitar el suicidio. Hace poco descubrí que es muy facil de tocar en la guitarra, he roto la guitarra de tanto punteo que le meto a la primera cuerda. El video es alucinante, un día todos deberiamos dejar de tocar el claxon, bajar del carro y dejar de joder tanto. Ahora nadie hace esa clase de videos, por eso dan tanto reality show en MTV.... Next.
REM es de las pocas bandas, que nacieron en los ochenta y llegaron a los noventa. Ni The Police, ni The Smiths, ni Pixies, y un larguisimo etcetera. Además de Stipe y compañía, hay otro grupo que amo por los cojones con que entraron a los noventas: U2. El Achtung Baby debe ser el mejor fashion emergency en la historia del rock. No le encuentro ningún defecto a este disco. A este le debo una noche de soroche en Cuzco en pleno viaje de prom y una entrada épica a Macchu Picchu con Tryin´ to throw your arms around the world y yo tratando de abrazarme al huayna picchu. Y mejor no hablo de One.
Se que es una blasfemia. Pero yo, en los noventa, no escuché grunge. Solo escuche lo más importante de Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden. Fin. Ni bueno ni malo, no era lo mío. A mi denme más Calabazas!
En fin... ahí va la lista de veintitantas canciones, que gracias al winamp, me pusieron feeling hoy día:
Científicamente, género es una categorización de la música de acuerdo al ritmo, instrumentación, armonía, estructura o contexto geográfico-socio-cultural. El rock psicodelico es esto último, genero socio-cultural. Contracultura hippie: experimentación con drogas, rebelión contra el sistema, traspasar los limites de la represión, de la conciencia.
El buen Syd Barret, sin querer, hizo todo eso con Piper at the gates of dawn. Digo sin querer, porque en su caso las drogas no fueron una pose ni una convicción, fueron herramientas que sacaron todo lo bueno y malo de su ser para volverlo loco hasta la muerte. La música sirvió de manifestación para esa experiencia. Pequeña experiencia, nada menos. El fue el líder del primer Pink Floyd, el psicodélico. Guió al grupo hacia la busqueda de nuevos sonidos, de colores musicales, de identidad. Y definitivamente lo logró. Solo sacó un disco, lamentablemente.
Describir el PATGOD es hablar de rimas infantiles (Bike) mezcladas con música ácida (Astronomy Domine), guitarras distorsionadas y crudas, sucesiones interminables de unos cuantos acordes (Interstellar Overdrive), letras con connotaciones místico-religiosas (Lucifer Sam), y bellas-pastruladas (Pow R Toc H). Definitivamente un disco diferente. Un vinilo que atestigua el comienzo y el fin de un fuera de serie que dejo casi toda su genialidad en un disco.
La psicodelia fue tan piromaníaca y voráz que, al igual que Syd, desapareció rápidamente. El género rock psicodelico ya no existe. El uso de drogas es restringido (menos mal); el mundo cambió y ahora solo quedan las rimas y las guitarras; la experiencia hippie quedó en los ´60, murió el contexto socio-cultural y solo quedó el estilo. Eso, como ya sabemos, no es suficiente para definir a este género. Murió Syd, murió Morrison, murió Hendrix. Murió la psicodelia.
Recomiendo mucho este disco, pero con cuidado, no es fácil. De todas formas escuchalo, habras ganado experiencia. Luego de la audición si viene Hendrix y pregunta: "Are you experienced?", responde con firme voz: "Yes i am".
El primer ladrillo en la pared.
