sábado, 15 de noviembre de 2008

A 1 metro del hombre en la luna



Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña; con ese axioma tenía que aprender a vivir un melomanó rockero en el Perú, en resumen, había que tener plata y tiempo para viajar a Argentina o Chile. La otra opción era comprar los discos e imaginar como sonarían las versiones en vivo, en el mejor de los casos comprar los DVD´s y tratar de hacerte una idea de como se verían en tamaño real.

¡YA NO!

Lo de anoche fue una descarga de distorsión que hace tiempo anhelabamos. Dicen que REM y Travis son grupos "suavecitos". Mentira. Anoche Stipe esupió Rock y Travis le metió a la guitarra. Uno no imagina poguear con Why does it always rains on me?... pero pasó.

No quiero hacer un resumen de la noche escribiendo las canciones que tocaron, eso se puede ver en todos los blogs y notas de prensa que ya salieron. Por último dense una vuelta por youtube y escriban lima hot fest para que se hagan una idea (o revivan). Por eso solo les dejo el siguiente parrafo para hablar de lo más me gusto y luego a otro tema.
A los Turbopotamos la gente los quería fuera, pero conchudos, como solo ellos pueden serlo, le siguieron metiendo a lo suyo y de verdad la rompieron, La chola y el Metro sonaron bien fuerte. Sobre Cementerio Club no puedo hablar mucho porque el sonido les jugo una mala pasada, es uno de mis grupos peruanos favoritos y creo que el hecho de estar ahí ya era una victoria personal para Pedrito, Ric, el Capi y el pollo, una pena lo del sonido. Travis sorprendió, no pensé que saltaría tanto, Side fue uno de los más altos de toda la noche. No fueron teloneros. Sobre R.E.M. tengo que resaltar algunas canciones: Horse to water y Man sized wreath son lo mejor de su ultimo disco y sonaron fuertisimo! El hecho que tocarán Electrolite redondeaba mi noche (ahì podia terminar el concierto), pero cuando soltaron Everybody Hurts morí. Es la única canción que no estuve en capacidad de cantar, probablemente respiré solamente tres veces en toda la canción. Cada uno tendrá sus favoritos pero me quedo con eso. Y bueno ese es mi resumen de lo que ví. Fin, a otra cosa.

Fui testigo ocular de este hecho historico desde la baranda de adelante a 2 metros del escenario, a unos 5 metros de Peter Buck, a 8 de Michael Stipe y a unos buenos 15 metros de Mike Mills. Obviamente al batero ni lo ví (aunque sin Berry no importa). Envidienme si quieren, yo tengo una opinión muy extraña sobre mi ubicación y otras perlas.

Estar tan cerca del escenario te quita la perspectiva global del evento. En mi caso perdí Let me in y otras joyitas acústicas por estar del otro lado del escenario, del lado guitarrero. Si hubiera estado del lado de Mike Mills (el acústico) me hubiera lamentado no estar para Ignoreland o Orange Crush o cualquier otro jodido solo de guitarra. Estar tan adelante te obliga a elegir, desde 2 metros no puedes con todo el concierto. Es imposible y eso es un toque frustrante.

Además, estar tan adelante te impide ver a la gente, 30 mil personas saltando es un espectaculo aparte, es una vibración que transmite su propia energía. Eso tampoco viví. Yo estaba en la fuerza de choque, fui carne de cañon. Para mi fue como que REM toco en un escenario grandazo pero adentro de la noche de barranco.

Pero bueno, no jodan, estaba cerquita y fue de puta madre tocarle la pelada a Stipe en Losing my Religion. Hubieron detalles que yo no vi que fueron invisibles desde la trinchera. Ver como le brillaban los ojos a Mills mientras tocaba everybody hurts o como sudaba Buck cuando reventaba su Rickenbacker o como gritaba Stipe por el megafono mientras se le hinchaban las venas al borde de un segundo aneurisma para REM. Ver las miradas de REM al publico como diciendo: "como carajo se saben Driver 8 acá en Perú, esa huevada es de los ochentas". Ver como Stipe se erguía endiosado sobre los parlantes y miraba al publico en una pose ustedes-hacen-lo-que-rem-quiere. En pocas palabras ayer confirme que estos tipos existen y son gente común haciendo genialidades. Eso no lo vieron de atrás, esa huevada fue la mejor ejecución de rock en vivo que mis ojos han visto. Si el rock ya me gustaba mucho, desde hoy ya es demasiado.

Como verán, mi opinión del concierto de ayer, tiene que ver con una performance honesta de rock puro y duro. Y eso me lleva a lo otro.

Cuando entré al nacional (a eso de las 5:30pm para agarrar sitio) los primero segundos fueron como un deja vu del los conciertos de Soda Stereo, todo se veía exactamente igual: hasta que levanté mi mirada al escenario. Cuando encendieron la pantalla, para las pruebas de sonido y de luces, me di cuenta que no tenía la resolución de la pantalla que trajo Waters (más nitida que la vida misma), ni el tamaño de la que trajo Soda; y las luces eran mucho menos que las que trajo Cerati (obviamente no había ni prisma, ni chanchos voladores).

Ya me estaba mal acostumbrando al espectaculo. Esto fue un concierto de rock, lo importante fue la voz-guitarra-bateria-bajo, lo demás añadió pero no distrajo. La sencillez permitió ver como se crea rock sobre un escenario. Ver de donde salen los sonidos que estas acostumbrado a escuchar armaditos en un disco.
El rock nace de la mandada de mierda (por eso tanta lisura en este post), de la distorsión, de la actitud. Una cosa es ver una orquesta sinfónica y escuchar la perfección de la música, el orden y la pulcritud, todo tal cual fue ensayado; otra muy distinta es ver como la distorsión y la improvisación pueden mandar todo a la diablo y hacer que la canción se caiga antes de llegar al coro. Disfrutar sabiendo que eso nunca pasará demuestra que REM esta en el escalón de genios.
Ayer estuvo todo al borde del colapso y todo quedó en su sitió. El rock es catarsis, como un drama griego que saca a flote lo más oscuro de uno hasta extirparlo. Anoche REM descargó un choque electrico que revivió el oído mas muerto de Lima y lo trajo de vuelta a la vida.

And i feel fine!

1 comentario:

Diana dijo...

Buena reseña, también estuve en stand, y sí, le hicimos saber a Stipe que acá tiene hartos fans, gente que se sabe las letras, y que hasta ahora no podemos creer, que si antes los veíamos sólo por TV, ahora estuvimos así de cerca de ellos, coreando los temas de siempre y los actuales, viviendo y desbordando energía a más no poder. El mejor recuerdo de mi vida.